S.O.S. Quiero comunicarme más con mi cliente pero no tengo tiempo  

El elocuente título viene a ser uno de los comentarios más comunes que recibimos de muchos de nuestros clientes. Quiero hacer  más cosas para que mis clientes sepan de mi pero no tengo tiempo”. Está claro que esta frase es un mal endémico. Le dedicamos mucho tiempo a captar, invertimos en campañas de publicidad, en marketing, en venta… pero cuando el cliente confía en nosotros y termina nuestro servicio o adquiere el producto, perdemos el contacto. Esto pasa hasta en las mejores casas, amigo.

pepsicolaSi echamos la vista atrás podemos pensar que el hecho de que esta situación se diese hace años era entendible. Y ahí nos equivocamos. La comunicación quizás era más difícil pero aún así ¡los comerciales iban a hacer visitas a las casas particulares! La comunicación post venta se hacía puerta a puerta, se enviaban felicitaciones, postales, se conocía la casuística de las familias… existía un tono más cercano.

Quizás son las prisas, que internet nos ha deshumanizado, que el mercado es muy complicado, la guerra de precios ¡a saber! El caso es que llegan tiempos de retomar esos contactos perdidos. ¡Oh, bendita comunicación! Tirar de carta no tiene mucha lógica ahora ¡aunque algún día hablaremos del valor del papel y su transmisión de muchas sensaciones!

Si queremos mantener una comunicación ordenada, que se repita periódicamente, con mensajes adecuados a cada tipo de comprador… podemos hacer uso de las newsletters o boletines electrónicos. Es posible que ya la uses… o no. Pero siempre está bien conocer opciones que se pueden hacer con ellas. ¡A dejar volar la imaginación!

Tipos de newsletter para mejorar la comunicación con tus clientes

 

  • Newsletters informativas: las puedes enviar todas las semanas, una vez al mes o solo de forma puntual. Esto varía un poco en función de la estacionalidad de tus servicios, de la cantidad de comunicación que generes. Puedes informar de novedades, lanzamientos, noticias relacionadas con lo que haces y consejos para que el cliente se sienta mimado. A veces nos interesará vender, otras conseguir que nuestros ya usuarios nos tengan en mente.
  • Newsletters de promociones, ofertas, descuentos, temporales. En épocas de rebajas, cierres de años, lanzamientos… es difícil con la cantidad masiva de información que nos llega al día, que tu cliente sepa que es lo que tú haces. Por eso ¡díselo! No tengas miedo, no molestas. Seguramente, incluso lo agradezca.
  • Newsletters recordatorios. El cliente no está pendiente de nosotros. Recuérdale fechas destacadas, eventos, inauguraciones, pruebas… todo lo que consideres que puede servir para captar su atención y que sea de valor para él. Nadie quiere basura en su correo, así que no insistas en ese camino, las cosas hay que hacerlas bien.
  • Newsletters de texto, de texto con imagen o solo con imagen. En función del objetivo podemos variar el tipo de diseño que utilicemos. No tenemos que usar siempre el mismo y es muy sano probar. Así también sabremos además qué es lo que más le gusta al cliente y qué espera de nosotros.

 

Herramientas para enviar tu newsletter

Internet nos brinda muchas opciones para poder hacer estas comunicaciones de forma programada, con diseños bonitos, segmentada (por edades, sexo, género, ciudad…). No son excesivamente complicadas de usar, pero todo lleva su tiempo.

mailchimp
Las hay muy conocidas y gratuitas (con ciertas limitaciones) como mailchimp, acumbamail, aweber, doppler, campaign monitor…
Hay que configurarlas, elegir la plantilla que queremos usar de base (hay muchas y para muchos objetivos distintos, algunas gratis y la mayoría de un coste reducido). Luego tenemos que adaptar esta plantilla a la imagen corporativa de la empresa, montar el mensaje y ¡alehop!

Todo esto que os estamos contando es muy resumido pero sí queremos indicar algunos puntos sensibles en el envío de newsletters.

  • La imagen debe ser buena. Si comunicamos lo que no somos o de forma poco cuidada, el cliente tendrá esa imagen de nosotros. Las ‘guarrerías’ y el ‘todo vale’ se pagan.
  • Si molestamos al cliente no abrirá nunca más nuestros emails. Si un día le comunicamos algo realmente importante o que te interesa tampoco lo abrirá así que hay que cuidar cada newsletter con muchísimo esmero. No es recomendable el probar gratuitamente a ver qué pasa.
  • No te conviertas en Spam. Si el cliente nos mete en su carpeta de Spam, los sistemas de envío nos considerarán como malos emisores y eso perjudicará a todos los mails que enviemos. Volvemos al punto 1. Los envíos de newsletters hay que hacerlos bien.
  • El diseño y el mensaje son importantes. Si cuando haces una publicidad para un periódico cuidas todo con esmero, repite el proceso con cada boletín electrónico. Ponte en el papel del receptor. Capta su atención con contenidos de calidad y propuestas que den valor a lo que haces.

 

¿Con ganas de retomar la comunicación con tus clientes? Si necesitas ayuda con ello, estás en el sitio adecuado. Contacta con Capitán Quimera y te preparamos una propuesta ajustada a tus necesidades. Podemos ayudarte a crear tus campañas desde cero o dar continuidad a lo que un día empezaste.

Newsletter saliendo en 3, 2, 1…

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